La característica principal de esta colección la define la novia a la que va dedicada. Es para aquella novia que no quiere seguir el concepto clásico de novia, que prefiere la arquitectura o la escultura del vestido a su decoración. En definitiva, una novia que huye del barroquismo y busca la sencillez.
Los tejidos usados son organdí, satén y punto, todos de algodón, sin olvidar la gasa de seda y otomán de algodón y lino. La carta de color es muy suave, predominan el blanco y el crudo.